La Irisación de Inés Melado

Creo en mi corazón el que yo exprimo / para teñir el lienzo de la vida…
Gabriela Mistral

El pasado viernes, día cuatro, se inauguró en el Salón Atlántida del Hotel Neptuno de Playa del Inglés una nueva exposición de pintura.
Esta vez Inés Melado nos da a conocer sus lienzos, su trayectoria pictórica, su Irisación, como bien llama a la muestra, en donde incrusta colores en un círculo de olas en continua expansión. Azules, verdes, rojos, amarillos reverberan con el brillo, la belleza y el fuego.



Me cuenta que empezó a pintar en el Colegio Teresiano, donde estudiaba de pequeña. Allí descubrió su afición, a tomar las obras de sus ídolos, sus paisajes más cercanos, sus ensoñaciones creativas. Pero, como la vida es una especie de intricado juego de marionetas que manipulamos nosotros con nuestros dedos o manipula el destino, tuvo que abandonar el arte durante muchos años.

Y en 1975 la Caja Insular de Ahorros le concedió el primer premio por una acuarela de gran formato, dándole paso a varios exposiciones individuales y colectivas: San Antonio Abad, La Regenta, Magenta, Casa de Colón, Club Náutico...

En los dos cursos que se dieron de Bellas Artes en Las Palmas de Gran Canaria, se encontró con un profesor: Juan Marqués. Él le enseñó a buscar conscientemente, a estar alerta a lo que el ojo ve. A pintar de pie. Con él, Inés adquirió la pericia, el arte del encantamiento la fuerza interna, una pintura teñida de emoción natural.

En su anhelo por conseguir lo hermoso, nos da a conocer sus lienzos, los despliega como un abanico, los abre como una concha perfecta y nos presenta sus:
Bodegones con una gran sensualidad: mesas bien provistas de teteras, de aceitunas, de desayunos o de manzanas. Escarba en la vida y en el tiempo y nos lleva a una conversación excitante.
Nos pasea por paisajes tiernos de su vida cotidiana, por horizontes que reflejan su cercanía, trazos de emociones, de fragancias, de viajes, de alientos. Nos conduce al monumento que pasó de la fealdad a la belleza; la Torre Eiffel. Y nos traslada a los cuentos de hadas, a las cúpulas, a los paisajes mágicos de Praga, y a las cúpulas en forma de cebollas de Frauenkirche, bendecidas por la luz, por la vibración del color. Suspiros de su mundo, de sus instantes.

Inés Melado comenzó trabajando formatos grandes, ahora nos presenta cuarenta y dos lienzos de extensión pequeña y otras medianas como una Despedida, un abrazo excelente que plasma la reciprocidad, la fuerza de unos amantes sin pasado ni futuro, el acto de la relación humana en el embrujo de la noche.

Y en un esbozo perfecto una pequeña Maternidad, una madre que mece a su hijo
con un solo color muy vivo, con trazos de contrastes blancos. Una mujer guiada por su instinto, tal vez ella misma.

Francisco Lezcano dice que su obra nos lleva directamente a la reflexión, al éxtasis, al placer del alma. Y añade que su obra no tiene necesidad de firma, se le reconoce por su sola presencia, que es lo que diferencia al artista, del que no lo es.

Inés Melado nos presenta hasta final de mes su mundo, una obra que debemos descubrir, que toca el corazón porque posee la eterna validez.

Autora: Rosario Valcárcel

3 comentarios:

Gitana dijo...

Odio que haya algo bueno que ver, y no sea en donde yo vivo... en fin... saludos...

Roberto Samper dijo...

La verdad es que eso mismo que comenta gitana me pasa a mí desde Zaragoza, que a veces me gustaría darme un salto a disfrutar de una exposición y una copa de champagne o de la presentación dé algún libro como la que hará la autora de este post, Rosario Valcárcel, el día 18 en el colectivo Gamma de Tomás Morales en Las Palmas de Gran Canaria.
Por lo demás, sólo queda ver este video de Inés Melado como si fuésemos el número 5 de cortocircuito...
Los que estén en GC la exhibición estará hasta el día 30 de abril.

Queen Galadriel dijo...

Pues claro que me he quedado con ganas de más. No pude ir a la presentación, y espero poder hacerlo de aqui a fin de mes.
Al final le cogi el truco al botón de pause y pude ver bien todas las imágenes.
Siempre se agradece tu literatura cálida Rosario. Estoy de acuerdo con Lezcano, al verdadero artista no le hace falta firmar.
Gracias por esta muestra.