Cayuco

A las pocas horas de haber contemplado el documental de María Miró sobre la inmigración tocaba quemar calorías en el gimnasio. Primero la cinta para hacer los 3 kilómetros de marcha, luego los aparatos de abductores y adductores, los abdominales, el tríceps, la bicicleta estática… Los que vivimos por aquí ingerimos comida en exceso, las tripas colapsadas por un montón de desechos, y los que viven al lado apenas tienen un puñado de mijo con leche de camella. Hace quince años cuando contemplaba a Woody Allen haciendo las mismas cosas que yo hago ahora me parecía una moda de pijos. Pero manda el colesterol y los años van dejando sus huellas. Así que como cualquier hijo de vecino acometo la sesión de hora y cuarto que, ciertamente, despeja cuerpo y mente. Pero mientras repetía los ejercicios, el runrún del documental volvía sobre mí. ¿Tiene Africa soluciones en un plazo razonable de tiempo? En la mesa redonda posterior a la proyección quedó aclarada una pregunta. Los 60 millones de euros que España entregó a Senegal hace unos meses con el deseo de fomentar planes de desarrollo y empleo en el país africano, y lograr así reducir el flujo de inmigrantes y de muertes, han tenido el destino esperado: se los embolsó el presidente para su campaña presidencial. De manera que Africa, continente con petróleo y otras muchas materias primas, además de padecer el neocolonialismo occidental padece altos niveles de corrupción que dificultan la salida del hambre.

Cayuco es un documental en tono de elegía que hurga en la herida. Dicen los organismos internacionales que Africa necesita 150 años para poder alimentar a sus casi mil millones de habitantes. Lógicamente dentro de 150 años -si el planeta sigue existiendo- serán muchos más los que pueblen el continente negro. Hoy nos toca ser el gendarme que guarda la aduana y nos hemos olvidado que nuestros abuelos también se subieron a sus pateras rumbo a Cuba, Puerto Rico, Argentina, Venezuela. Cierto que Africa es un continente aún marcado por la violencia tribal y la corrupción de sus gobernantes, y las soluciones han de venir con la imaginación: los microcréditos a las mujeres, la mejora de la educación, la labor de los voluntarios y las ONGs, la confianza de que el continente hambriento es viable. Sigo trotando por la cinta, intento quemar las calorías que me sobran mientras en El Cairo, en Dákar y en Ciudad del Cabo miles de niños viven en la calle sin asistir a la escuela ni llevarse a la boca un plato caliente. Contrastes del mundo en el que vivimos: algunos gozamos más cosas de las que resultarían imprescindibles para existir con dignidad, mientras otros muchos no alcanzan los mínimos vitales. Igual que con el cambio climático, la solución sigue estando en nuestras manos.

Autor: Luis León Barreto

4 comentarios:

Mister Lennon dijo...

Totalmente de acuerdo con este post de Leon Barreto. Las distancias que existen hoy día entre el llamado mundo civilizado y el llamado tercer mundo son casi dolorosas e indignantes. Bueno, sin el casi. Mientras la sociedad occidental tiene comida hasta para hartarse y se debate en las banalidades mas estupidas y prescindibles, la gente de muchos paises Africanos tienen que vivir con menos de un euro al día, y eso con suerte. Solo el comentarlo da asco. Solo de pensarlo da grima. Que mal repartido esta el mundo.


Y lo que es más , mientras se gastan miles y miles de millones de dolares, euros, libras o lo que sea en armas y otras estupideces, la situación de Africa es cada vez peor. Epidemias de sida, malaria o tuberculosis, dictatorzuelos bananeros que se autoimponen presidentes de naciones y chupan todo el dinero del pueblo en causas egoistas y partidistas sin ningun sentido, paises como Darfur y gente como los Bosquimanos echados de sus tierras y sufridores silentes día si y día tambien de la crueldad y la locura del ser humano más pudiente. Una autentica locura .

Y bien cierto es, estamos a tiempo y en nuestras manos tenemos la solucion. Si este mundo estuviera libre de Bushs y personajes similares, cuan distinta se cantaria esta cancion.Si se destinara todo el dinero del los programas armamentisticos y se realizaran más donaciones a la pobre gente Africana, cuan distinto seria el rodaje de esta pelicula.

Con solo arrimar el hombro, se puede hacer. Es solo cuestion de empeño.

Queen Galadriel dijo...

Paradójico que un continente rico en materias primas sea pobre a efectos prácticos.Dice mucho de la condición humana.
El mayor problema es la falta de alfabetización, que produce que sean engañados y manipulados por sus propios compatriotas.
Me sorprendió hace unos días un eslogan publicitario de la cadena televisiva Cuatro, decía algo así como "¿vas a seguir echándole la culpa a Bush?" Bush tiene su indudable influencia, pero él es sólo uno, y si no estamos de acuerdo con su modus operandi debemos actuar de acuerdo con nuestros principios e ir expandiendo poco a poco nuestros valores. Roma no se hizo en dos días, el cambio social tampoco.
La opción más fácil es echarle la culpa a los demás, pero eso no es honroso.

Mister Lennon dijo...

De acuerdo con lo que comentas, Galadriel. Bush no es el unico responsable ni mucho menos, pero si es el que esta , de momento, al frente del pais mas poderoso del mundo en todos los sentidos y no no mueve un solo dedo en ese supuesto "liderazgo mundial" para ninguna buena causa, solo para ir a bombardear paises con la mentira por bandera. Ni caso al cambio climatico y al protocolo de Kioto, y ni caso a la situacion de pobreza extrema en Africa, o al menos una muy deficiente atencion.

Todos tenemos que poner de nuestra parte, uno solo no cambia el mundo, totalmente de acuerdo. Pero sin duda el que mas tiene es el que mas tiene que poner de su parte, y eso desgraciadamente no sucede porque Bush demuestra todas las veces lo miserable que es.

Queen Galadriel dijo...

Sí, tienes mucha razón Mister Lennon, siendo representante del país que es tiene en su mano la ayuda para solucionar muchos problemas, y no lo hace, y precisamente por eso creo que deberíamos poner más de nuestra parte cada uno de nosotros. Pero bueno, dentro de poco se termina su legislatura y no volverá. Un saludo.