Retornos del Amor en la Noche Triste, Rafael Alberti

Entre el final del siglo XIX y el comienzo del XX tuvo lugar la llamada Edad de Plata de la Literatura española. Son tantos los grandísimos autores de esos años, de los que espero gocemos algunas creaciones en semanas venideras, que ponerme a simplemente nombrarlos me parece absurdo. En lugar de eso creo que será mejor acercarme a la obra de uno de ellos, perteneciente a la denominada generación del 27, Rafael Alberti (1902-1999), uno de los más completos escritores del siglo pasado.

Comprometido, culto, surrealista, irónico, en ocasiones sombrío y violento, a veces críptico y otras directo… la obra de este gaditano que tuvo que vivir exiliado durante el régimen franquista es extensa, y aunque sobre todo se le suele asociar a su creación poética, también realizó obras dramáticas y numerosos escritos de temática política.
El poema elegido, es de su etapa más nostálgica, donde se acerca a esos iniciales preceptos neopopularistas de sus comienzos. Espero que lo disfruten tanto como yo, que imagino que esa Génova de la que habla el autor fue mi Londres en aquellos día de soledad y añoranza del final de mi andadura británica.

RETORNOS DEL AMOR EN LA NOCHE TRISTE
Ven, amor mío, ven, en esta noche
sola y triste de Italia. Son tus hombros
fuertes y bellos los que necesito.
Son tus preciosos brazos, la largura
maciza de tus muslos y ese arranque
de pierna, esa compacta
línea que te rodea y te suspende,
dichoso mar, abierta playa mía.
¿Cómo decirte, amor, en esta noche
solitaria de Génova, escuchando
el corazón azul del oleaje,
que eres tú la que vienes por la espuma?
Bésame, amor, en esta noche triste.
Te diré las palabras que mis labios,
de tanto amor, mi amor, no se atrevieron.
Amor mío, amor mío, es tu cabeza
de oro tendido junto a mí, su ardiente
bosque largo de otoño quien me escucha.
Óyeme, que te llamo. Vida mía,
sí, vida mía, vida mía sola.
¿De quién más, de quién más si solamente
puedo ser yo quien cante a tus oídos:
vida, vida, mi vida, vida mía?
¿Qué soy sin ti, mi amor? Dime qué fuera
sin ese fuerte y dulce muro blando
que me da luz cuando me da la sombra,
sueño, cuando se escapa de mis ojos.
Yo no puedo dormir. ¡Cuántas auroras,
oscuras, braceando en las tinieblas,
sin encontrarte, amor! ¡Cuántos amargos
golpes de sal, sin ti, contra mi boca!
¿Dónde estás? ¿Dónde estás? Dime, amor mío.
¿Me escuchas? ¿No me sientes
llegar como una lágrima llamándote,
por encima del mar, en esta noche?
Rafael Alberti

Autor del post: Roberto Samper

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Es lo mejor que he leído después de tantos años escribiendo comentarios sobre AUTORES LITERATOS. Enhorabuena, Sr. Samper.

Roberto Samper dijo...

Gracias por el comentario, me alegra que este poema de Alberti haya sido de su agrado. A mí este autor, que por cierto es abuelo de Aitana Sánchez Gijón, me gusta muchísimo, aunque mi favorito entre todos los poemas que he querido compartir en estos años es el de Lope de Vega "Varios efectos del amor" que espero publicar en este espacio dentro de poco.
Un abrazo,
P/D no entiendo el por qué de las mayúsculas en autores literatos.

Mister Lennon dijo...

Gran poeta Alberti sin duda alguna. Uno de los mas brillantes de su generacion. Y no tenia ni idea de que fuera abuelo de Aitana Sanchez-Gijon. Sobre todo recuerdo de Alberti un poema que le dedico al portero del Barca, Platcko, una especie de oda a la soledad y heroismo del guardameta que era realmente evocadora y emocionante a la par.

Yo tampoco entiendo lo de las mayusculas en lo de AUTORES LITERATOS, ya lo explicara nuestro anonimo amigo si le parece bien.

Anónimo dijo...

Siento mucho que no hayan entendido lo de "AUTORES LITERATOS", no puedo explicarlo, es algo întimo y personal. Un saludo Sr. Samper.

Roberto Samper dijo...

La verdad es que lo preguntaba más que nada por curiosidad, quizás también debido a que normalmente las mayúsculas son entendidas en algunos lugares de internet como una forma de manifestar que se habla a gritos, y me parecía un tanto extraño que esas dos palabras en particular fuesen pronunciadas de ese modo.
Si hay motivos íntimos y personales ante eso el máximo respeto. Lo cierto es que me monté una paranoia en la que pensaba que estaba usando incorrectamente la palabra literato y que el comentario pretendía hacérmelo saber de un modo indirecto, usándolo como adjetivo, creo la CIA estaba también involurada de alguna manera... tras una búsqueda en el diccionario me di cuenta de que tiene ambas funciones y que por tanto no iban por ahí los tiros...
Un abrazo y gracias de nuevo.

Rosario Valcárcel dijo...

Buen trabajo Roberto.
A Alberti todos tuvimos la oportunidad de escucharle hablar de su mar, de sus marineros y hasta de sus sirenas. De verlo con frecuencia en la TV, cuando volvió a España.
Autor comprometido, que como bien dice Roberto fue algo más que poeta, creo que también fue un pintor muy sensible.
Ha sido inspirador de compositores de bailarin@s y de almas sensibles.
Porque Alberti era el alma de los poetas.