Un Cortometraje de David Lynch

Hace sólo siete días que fue el 4 de Julio, esa fiesta nacional estadounidense que conmemora la independencia de las trece colonias de su metrópoli, Reino Unido. En muchas ocasiones he discutido acerca de la importancia histórica de ese movimiento, como antecedente de la Revolución Francesa o, hablando con más propiedad: movimiento pionero en el ciclo de revoluciones burguesas.

Si bien estadísticamente la mayor parte de mis directores de cine favoritos son de procedencia europea, lo cierto es que la industria cinematográfica de la primera potencia mundial ha dado muchos genios y en ese país se han realizado algunas de las más importantes joyas del séptimo arte.

Así, quiero utilizar esta coyuntura para destacar mi no-antiamericanismo, ya que a veces esa actitud me parece una secuela trasnochada de la guerra fría, y decidirme a invitarles a ver en este espacio por primera vez el cortometraje de un director no español: David Lynch.

La carrera de este director de Montana, nacido en enero de 1946, se caracteriza por la mezcla del surrealismo y la narración cinematográfica, una suma que da resultados en ocasiones cercanos al videoarte y otras veces, cuando se decide por historias más convencionales, interesantes ejercicios narrativos cargados de sensibilidad como por ejemplo la comentada desde este espacio “El Hombre Elefante”.

Bajo esas premisas Lynch ha desarrollado una dilatada carrera de más de cuarenta años, a pesar de que pueda parecer que sus comienzos tuvieron lugar en la década de los ochenta, sobre todo debido a que fue a finales de ese decenio cuando alcanzó una gran fama por su serie de televisión Twin Peaks. Sin embargo, cuando el agente Cooper comenzó a investigar el asesinato de Laura Palmer, este genio peculiar ya nos había enseñado de lo que era capaz con “Cabeza Borradora” , “El hombre Elefante” , “Dune” y “Terciopelo Azul” ; casi la mitad de su creación.

Tras el éxito de la serie de televisión vinieron algunas de sus más famosas películas: “Carretera Perdida” , “Una Historia Verdadera” , “Mulholland Drive” y la ultimísima “Inland Empire” , filmada íntegramente en formato digital.

Pero como esta sección trata los cortometrajes, me gustaría que nos remontásemos bastante tiempo atrás, hasta 1968, cuando salía a la luz un trabajo denominado “The Alphabet”, en el que se vislumbran algunas de las que serían las características de estilo del director en ciernes: fuerza visual, bandas sonoras inquietantes, tintes surrealistas, montaje brusco para impactar al espectador y para finalizar un regusto amargo y descorazonador por esas preguntas que la imagen nos plantea y que no tienen respuesta aparente.

Espero que les guste esta canción infantil del alfabeto con la que David Lynch empezó a cosechar éxitos.



Autor: Roberto Samper

2 comentarios:

Mister Lennon dijo...

Interesante corto de Lynch, director me me encanta a veces y no soporto en otras. Me fascina la serie twin peaks, sobre todo al principio, y sus peliculas, como bien dices, más de corte convencional, como el hombre elefante o una historia verdadera. Luego de las peliculas más raritas me gustan terciopelo azul, cabeza borradora y corazón salvaje. Pero se me atragantan bastante otros ejercicios indescifrables como Carretera perdida, mullholland drive o su última y monumental ida de olla, island empire, de la que el mismo declaro que no tenía ni ide de cual era el argumento. Y en terreno de nadie se queda una pelicula como Dune, curiosa adaptación de la excelente novela de ciencia-ficción de Frank Herbert que cuenta con bastantes valores pero que sufre de momentos bastantes pesados durante el largo metraje de la misma.


Un tipo contradictorio el amigo Lynch, tan genial como insoportable a partes iguales.

Roberto Samper dijo...

Mi faceta favorita de Lynch, a pesar de que sus películas sean más ejercicios de estilo que narraciones, es su habilidad para ser él mismo. Pocos directores innovan tanto y se prestan con tal pasión a la creación propia.

Me gusta como ejemplo este corto por su estética similar a grandes joyas del terror como "El exorcista" o las japonesas "Ringu" (The Ring) o "Ju on: the grudge" (La Maldición), sólo que décadas antes que las obras orientales y unos cuantos años antes de que el padre Von Sydow intentara expulsar al demonio del cuerpo de Linda Blair.

Eso sí, coincido en que no hay manera de entender muchas de sus películas. Probablemente no tienen explicación, ya que he leído que algunas como Mulholland Drive están inspiradas en sueños y de ahí que no exista lógica y sean incomprensibles algunas situaciones.

Un saludo.